Cuentos de Peregrino

Un lugar de encuentro con los sueños y las fantasías...

miércoles, 26 de octubre de 2016

Día 24: Tu materia favorita


SoporteSic

Indudablemente Contabilidad.  Me atrapó a partir de un Señor Profesor: Jotimniasky y sus clases magistrales.
Quizá también porque me resultó fácil, vaya a saber uno porque afinidad... y a partir de allí tuve dominio y, creo, un amplio conocimiento que me permitió posicionarme bien como profesor. Fue así tanto en el ámbito público como en el privado, o también, como instructor en Pymes y, durante mucho tiempo, disfrutar de la docencia y tener alumnos que hoy son Contadores/as y, además, amigos ¡Casi nada...!

                                                       Peregrino

martes, 25 de octubre de 2016

Día 23: Algo que representa tu cultura favorita

Las pirámides, los misterios que las rodean. Los faraones y su séquito. Toda una vida dedicada a construir otra basada en sus creencias... esa estructura de poder que permitió sojuzgar a legiones dedicadas exclusivamente a construir tumbas... Apasionante, atrapante, tanto por lo que se sabe como por lo que aún desconocemos y sigue sorprendiéndonos.

                                                             Peregrino

lunes, 24 de octubre de 2016

Día 22: Alguien que te hace feliz

¿Hace falta que agregue algo...? Los invito a que lean a través de la foto.  Creo que habla por si sola y que responde completamente a la consigna. Y, aclaro, no soy monotemático. Las consignas vienen dadas por el esquema de una propuesta para escribir algo durante 31 días.  Estoy cumpliendo a mi manera.  Y, casualmente, muchas de ellas encuentran un factor común...



                                               Peregrino

domingo, 23 de octubre de 2016

Día 21: Algo que te hace feliz


Me hace muy feliz ver que mi familia es feliz, que están bien, sanos, contentos.  Que tenemos amigos en común, que sus hijos son amigos de los nuestros y que, pareciera, que los nietos van camino a serlo también. Son momentos muy placenteros

                                         Peregrino

sábado, 22 de octubre de 2016

Día 20: Tu estación del año favorita


Indudablemente el otoño. .Odio el frío y, además,  me hace muy mal... La primavera es la época más hermosa del año pero, en mi caso, viene acompañada de una rinitis alérgica que la hace pasar a segundo plano.  Por eso el otoño, por sus temperaturas moderadas, por el ocre en la hoja de los árboles.  Podría ser el verano también, pero, siempre y cuando sea un verano de playa...

                                                                                          Peregrino

viernes, 21 de octubre de 2016

Día 19: Algo que no te gusta


No me gusta la mentira, la envidia, la mala intención.  No justifico las mentiras "piadosas" y juzgo a las personas por la intencionalidad  con que realizan sus actos.
No me gusta el enfrentamiento entre argentinos por simples cuestiones ideológicas, como si no tuviéramos cosas en las que pudiéramos coincidir... No entiendo a la gente que privilegia las diferencias por sobre los grandes objetivos que nos son comunes. Odio que un distinto color político termine generando hasta diferencias familiares. Y lo digo y lo sostengo porque todavía no puedo llegar a procesar que esto me haya costado una prima del alma...

                                                                                                   Peregrino

jueves, 20 de octubre de 2016

Día 18: Algo cómico

Cómico ¿para mí o para el lector...?:


Escala técnica

Había comprobado que con ella era capaz hasta de escalar montañas.  El doble cruce de la cordillera en bicicleta había sido una experiencia irrepetible. 
Desde lo anecdótico del “contrabando” de Susana, disimulada dentro del pelotón en el control aduanero de Hua Hum para que pudiera pasar sin los documentos que había extraviado en el campamento la noche anterior; hasta la angustia que provocaba la pendiente del paso de Carririñe. Aquella que había que afrontar sin mirar, de lo contrario la lógica acabaría convenciéndonos que seria imposible hacerlo pedaleando... 
Ahora el objetivo era más modesto, pero seguramente, la experiencia no lo seria tanto. Saldríamos desde Lujan con rumbo a San Andrés de Giles.  Era un marzo agobiante, por suerte contábamos con un vehículo de apoyo que nos seguía con víveres y agua fresca. 
Entre otros conocidos, iban: Manuel, tan bien preparado y trabajado físicamente que la bicicleta parecía un triciclo entre sus musculosas piernas…  Irene, exhibiendo que a los sesenta y nueve años hay muchas cosas que pueden seguir haciéndose… Juliana, portando las curvas mejor dibujadas del país, sonrisa de dentífrico y la mejor técnica para aprovechar y reservar energías.
El sol había comenzado a castigar desde muy temprano, cruzabamos calles y senderos de tierra con muy poca vegetación.  Nos esperanzabamos con llegar al punto y deleitarnos con un exquisito “chanchopan”.  En el pueblo había festejos y un enorme asado donde se cocinaba cerdo de una manera muy particular: sobre chapas, con brazas debajo y por sobre ellas.
Hicimos la primera parada luego de recorrer quince kilómetros.  Sacudimos como pudimos el polvillo pegado a la ropa y aguardamos la bebida fresca que traía el apoyo. A cien metros vi  el único árbol del lugar, pensé que era una oportunidad inigualable para acercarme y cumplir con una “escala técnica”…
Avisé a mis compañeros que iba hasta allí a cumplir con una necesidad primaria. Llegué, dejé la bici sobre la banquina de la calle de tierra; di unos pasos, miré a mi alrededor; nadie me veía… De pronto percibí menos luz, como si se estuviera nublando; luego un pinchazo.  Vi una avispa, grande, negra, con un aguijón que parecía una espada.  Otra y otra y muchas más, y antes que pudiera sentir la satisfacción de haber terminado con lo que estaba haciendo ya estaba sufriendo la picadura de varías de ellas que,  vaya uno a saber porque; se habían ensañado con mi cuerpo.  Levanté mi calza apresurado dejando algunas dentro de ella…,mientras, procuraba volver a la calle. Hacia todo al  mismo tiempo: Espantar las avispas que me atacaban, protegerme de las que me amenazaban, levantar la bici y agitar los brazos tratando de pedir auxilio a distancia a mis compañeros.   Como toda respuesta tuve el mismo movimiento  que yo hacía. ¡Claro  supondrían que los estaba saludando…! Logré subirme y comenzar a pedalear.  Las avispas me abandonaban… Llegué y expliqué lo que había sucedido.   Varios compañeros me ayudaron a quitarme los aguijones…
Me había servido como experiencia para comprobar que, siendo terriblemente alérgico, no lo era a la picadura de avispas (algunos lugareños adujeron que la transpiración, producto de la actividad física, habían neutralizado el efecto…) Que me sentía particularmente revitalizado… y que las salidas y sus experiencias continuarían. Las paradas técnicas en árboles, no.  Una vez más había podido comprobar que cada salida en bici es ¡irrepetible…..!!!!!!!

                                                                  


                                                                                    Peregrino

miércoles, 19 de octubre de 2016

Día 17: Tu mayor miedo

Mi mayor miedo es que alguno de los míos sufra algún hecho de violencia producto de la inseguridad que azota a este país desde hace años... Algunos de nosotros ya hemos pasado por eso y, realmente, desearía que no volviera a ocurrir.
¿Y, qué tendrá que ver la imagen...? Muy simple, representa mi ruego al cielo de que no me toque pasar por una situación de este tipo.  Me consideraría el tipo más agraciado...

                                      Peregrino

martes, 18 de octubre de 2016

Día 16: Sobre tu pareja perfecta


¿Qué puedo decir de mi pareja perfecta?: Que no es perfecta, que la amo así como es y que nada mejor me podría haber sucedido en la vida. Que la perfección no existe pero ella se acerca demasiado. Claro, si cerrara las puertas... si no trabajara para lograr esa jubilación que yo también deseé alcanzar...
Pensar que un simple sorteo de estudiantes adolescentes hizo que nos conociéramos y que nuestras vidas se unieran por y para siempre.
Ella es mi pareja perfecta que no es perfecta.

                                 Peregrino

lunes, 17 de octubre de 2016

Día 15: Tu día festivo favorito


¿Mi día festivo favorito?: Lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo.  Esa es la ventaja de estar jubilado. Todos los días son feriados. No más cumplir horarios, no más levantarse a las seis de la mañana en los días de invierno... La agenda de cada día depende de mi y se va armando de acuerdo a gustos y prioridades.  Lo deseé y lo esperé mucho, pero por fin está aquí: ¿el feriado diario!

                                                                     Peregrino
                                   

domingo, 16 de octubre de 2016

Día 14: Tu canción favorita

Mi canción favorita: ¡La música! Me rebelo y me niego a elegir un tema en especial. Cuando la música es buena la selección depende del momento y el lugar.
Así, yo que no soportaba el tango, descubrí la virtud de Adriana Varela en "La trastienda", volví a la adolescencia de la mano de Los Gatos en su retorno en el Gran Rex, me apasioné junto a mis hijos con el recital de Rata Blanca en el Luna Park.
Disfruto escuchar a Cacho Castaña cantando "Café la Humedad" y también ver como Zas (Isabelle Geffroy) hace de su cuerpo toda una orquesta y de su garganta la reina de los falsetes. Sin olvidar, por supuesto, a los reyes: Los Beatles y podría seguir...



                                                                                                                                        Peregrino

Madre



El clima en Vinchina era tan duro como la vida.  Para lo que un citadino era la nada para ellos lo era todo.  Su vínculo con la tierra era suficiente para vivir y sobrevivir.  Con sus hábitos y costumbres, con esos parentescos muchas veces inventados y otras productos de incestos indultados…
La habían bautizado cariñosamente “Cuqui” vaya a saber en el origen de que palabra mal pronunciada.  Cuando le dijeron que tendría que viajar hacia Buenos Aires le provocaron una herida que ella soportó silenciosamente para no profundizar el desgarro y, porque en ese ambiente las palabras rompían la monotonía del silencio que se había incorporado a sus vidas, tanto como el televisor a las nuestras.
El pueblo no daba más posibilidades que perdurar.  Sus padres pensaron que alojándola en la casa de unos conocidos ella podría ayudar con las tareas de la casa y con el tiempo buscarse un mejor trabajo y quizá la posibilidad de estudiar, así a los quince años dejó sus padres y hermana y se instaló en un ambiente desconocido.
Al principio le costó mucho.  Otras costumbres, gente desconocida, un baño con ducha, inodoro y videt; pisos, colchones, sabanas, gas, electricidad…Creció y fue una “muchacha” con suerte porque el “señorito” de la casa se enamoró de ella y formó su familia, añoró su terruño y deseó volver a ver a su madre aquella con la que no había vuelto a tener ningún contacto porque simplemente no podían hacerlo  porque no tendría quien le leyera las cartas que su hija podría haberle escrito.
La vio vieja, claro; pensó: ¡sí  habían pasado cinco año sin verla!.  Esa gente lleva la marca del sol y la falta de humedad, esas que te agregan años en apariencia y te los restan de vida. No obstante disfrutó todo lo que pudo la estadía que finalizó con un abrazo interminable para imprimir esa sensación de afecto que, a distancia, iba a hacerles falta.
A pesar de las ocupaciones y la rutina no dejaba de dar vueltas en su cabeza esa imagen que la había impactado.  Fue tan profunda que le empezó a generar otros pensamientos asociados a que su madre tenía ahora setenta y cinco años, y ella veinte…¿A qué edad la había concebido? ¿Habría sido posible en un ambiente tan hostil donde los ciclos naturales son muchos más cortos…?  La duda fue creciendo tan fuerte y tan hondo que se propuso charlar con su madre la próxima vez que la visitara.
No tuvo suerte.  La vida, o más bien la muerte, no le dio la posibilidad de hacerlo.  Sólo pudo estar a su lado lamentándose por su ida y por no haberle podido hacer la pregunta que le corroía el alma.  Pero tenía una alternativa: su hermana. Sí aquella, que también probando mejor suerte, había viajado a España y con quien sí se mantenía en contacto por correspondencia.
Al tiempo que le comentaba la lamentable muerte de su madre, le comentaba la duda que le había empezado a corroer el alma.  ¿Quién no ha pensado alguna vez que es hijo adoptivo? Ahora Cuqui estaba casi convencida y quizá su hermana mayor tendría la respuesta…
Ansiosa desgarró el sobre destruyendo el timbrado de Andalucia en la búsqueda de la respuesta que ansiaba.  Su hermana le respondía que podría ayudarla pero no por carta.  Cuando tuviesen la oportunidad de encontrarse personalmente le contaría lo que sabía.
Ahora tenía más motivos para dudar.  Luchó y se esforzó por juntar dinero para viajar a España, volver a ver a su hermana y encontrar la respuesta a su drama.
Llegó el momento esperado y después de un viaje agotador estaba en la sala de desembarco esperando su equipaje y mirando a través del vidrio en busca de su pariente.  Al verla no pudo esperar, salió; se abrazaron profundamente y mientras su hermana le tomaba la cabeza, con su cara pegada a la mejilla le susurró  tiernamente a su oído “hija”.  Le temblaron las piernas y sintió que se desvanecía, mientras las lágrimas expresaban el dolor adormecido de años de incertidumbre alcanzó a balbucear un desgarrador “Madre”…



                                                                                  Peregrino  


sábado, 15 de octubre de 2016

Día 13: Tu juego favorito

Sin lugar a dudas el truco. Por que es un juego de ingenio y picardía,además porque casi siempre se juega entre amigos, compartiendo unos buenos mates, antes o después del asado. Es un juego donde el azar juega un valor relativo, donde un as de copas en la mano de un habilidoso mentiroso se transforma en un ancho de espadas.  Nada mejor que jugarlo en pareja y divertirse pasando señas de las formas más ridículas y divertidas... En fin, mucho más que un simple juego...

                                                                         Peregrino

viernes, 14 de octubre de 2016

Día12: Tu personaje de libro favorito


"Tu personaje..." ¡Que difícil! Preferentemente Sherlock Holmes, pero no puedo dejar de mencionar a Hercules Poirot y a Luca Ferranti.
Todos muy simples pero profundamentes relacionados con la intriga, la lógica, la investigación. Podría hablar de la lucidez de los autores de los dos primeros personajes. Sería muy soberbio hablar del tercero porque fue el creado por Myriam Boyer y por mi para nuestra novela "Fachada". Pero no puedo dejar de mencionarlo. Para los autores sus personajes son como hijos, literarios, por supuesto. Tejidos laboriosamente, descritos con precisión, idealizados eternamente...

                                                                                                             Peregrino

jueves, 13 de octubre de 2016

Día 11: Uno de tus miedos

Bailar, me aterroriza bailar. Por el solo hecho de ser un patadura, simplemente por eso.  Me inmoviliza saber que lo tengo que hacer. ¡Pensar que a los cinco iba a aprender baile clásico nada más que para estar con una chiquilina que me había impactado...! Y después...después nada. Que me quedo con las ganas, que me gustaría hacerlo y hacerlo bien. Pero bueh, ya fue, es uno de los pendientes...


                                                               


                                                                                   Peregrino

miércoles, 12 de octubre de 2016

Día 10: Un objeto inanimado

Nada más bello que la silueta de un avión. ¿Por el frustrado deseo de haber sido piloto...?
¿Porqué lo disfruto tanto como lo respeto?
No se, lo que sí se es que todavía me asombra verlos pasar. Esa es la suerte de vivir próximo a un aeropuerto, y que aún hoy, no puedo de dejar de identificar a través de su silueta que tipo de avión es: Que si es un Embraer, Airbus, Boing, que si es 200/300/700 u 800
Y, por supuesto, por el placer de volar y sentirse allí mágicamente: entre las nubes...


                                         Peregrino

martes, 11 de octubre de 2016

Día 9: Tu comida favorita


Comida, cualquiera, preferentemente el asado. Pero me da lo mismo si es un plato de pastas o una milanesa con fritas siempre que lo haga acompañado de gente que disfrute compartir el encuentro.
¿Probaron alguna vez su manjar preferido solos? seguro que no sabe igual al compartirlo con alguien... No es solo la comida, es el momento y, a veces, hasta la ceremonia al prepararla...


                                                                                                                                        Peregrino

lunes, 10 de octubre de 2016

Día 8: Algo de lo que no podrías prescindir en tu vida



Creo que nunca podría prescindir de mi libertad. Haber hecho la "colimba" fue traumático, pero mas que eso, lo fue el hecho de haber entregado mi documento de identidad mientras quedaba atado al cumplimiento de reglas y normas ridículas. Me sentí preso del sistema. Contaba los días para que, una vez que recuperara mi documento, pudiera volver a tener identidad ciudadana. Me pegó tanto, que, muchos años después, en ocasión de hacer una compra a crédito en una gran muebleria me pidieron el DNI.  El trámite se demoró, empecé a ponerme nervioso y a reclamar la devolución.  El vendedor sospechaba que me había arrepentido de la compra y demoraba la solución esperando poder concretarla. Yo seguía juntando presión y reclamando la devolución del documento... Solo me calmaron cuando  lo trajeron de vuelta...
Es como cuando, por algún motivo, estás internado. Me siento rehén de un sistema que no te permite disponer libremente si preferís irte en el estado que te encuentres...
La libertad es libre ¡amo mi libertad!!!


                                                                                                                                   Peregrino

domingo, 9 de octubre de 2016

Día 7: Algo con tu color favorito

Cualquier cosa que tenga verde. Especialmente si es verde vegetación y está acompañada de montañas y agua...
¿Será la herencia...? ¿será ese verde a rayas que me enseñó a amar mi abuelo cuando me llevaba a ver a Banfield mientras él  disfrutaba de sus lupines...? Será que, como dicen, es el color de la esperanza y, como soy un soñador nato abuso de ella deseando muchos abrazos, amaneceres, paseos, libertad...
Amo el verde, la vegetación, los paisajes, a mi querido club, a la esperanza...

                                                Peregrino

lunes, 3 de octubre de 2016

Día 6: Tu anécdota favorita

Mi anécdota favorita está fielmente reflejada en una de mis creaciones más antiguas. Los invito a disfrutarla, despacio, como quien saborea un buen vino...

Las Minas

Por aquellos tiempos las barras del barrio eran un mosaico de nacionalidades. En la nuestra, tal como en el resto, no faltaban “el tano”; “el gallego” y “el ruso”. 
En este caso yo era el nativo.  Simplemente me conocían por el apodo “Zoquete” (por lo cortito, decían…).

La principal diversión era el fútbol de potrero.  Con algo de esfuerzo habíamos logrado comprar unas remeras a las que les hicimos coser unas cintas azules (nunca falta una abuela costurera). ¡Y hasta le pusimos nombre al equipo!: “C.A.D.A”. Club atlético Deportivo Argentino.  Porque si teníamos un equipo de fútbol también teníamos un club, ¿o no?
Casi pisando la adolescencia las actividades empezaron a cambiar.  Las hormonas nos acosaban y, realmente, no nos dejaban descansar en paz.  Habíamos comenzado a salir por las noches, y si bien nos alentábamos mutuamente, no lográbamos concretar nada.   Quizá nos veían muy chicos, ¡eso que ya nos afeitábamos casi una vez por semana!
La solución pareció aparecer a través de Armando (el ruso).  El había empezado a trabajar en el taller del hermano en Pompeya y, según nos confió secretamente, había conocido a una chica que conocía a otras chicas, y que parecía que eran medio “combatientes” y que si podía nos iba a ayudar arreglando una salida.  Imagínense, nos empezamos a hacer la película y como éramos cuatro, los delirios iban creciendo en espiral.  Es que la imaginación daba para cualquier cosa y el que tenía la mejor creación era el más “piola” porque esos delirios entre nosotros no eran más que realidades posibles no tan difíciles de concretar.
No recuerdo exactamente cuando nos dijo que lo había logrado.  Lo que sí se es que nos lo comentó un domingo y el encuentro sería el sábado de la próxima semana.  Fue a Enrique (el tano) a quien se le ocurrió que teníamos que llevar profilácticos ¡como es que ninguno de los otros se había dado cuenta…! Había que ir preparados.  Claro, ahora el tema era quien los iba a comprar y donde… Por suerte Jito (el gallego), dijo saber que en el kiosco del viejo “olorapatas” (sí, lástima que por este medio no puedo hacerles llegar el aroma para que lo experimenten) pero el negocio tenía el apodo bien ganado.
Ubicado el lugar faltaba el candidato: ¿quién los compraría?  Nadie quería hacerse cargo y, por supuesto, cuando nadie quiere todos van… Así que, así cumplimos nuestra primera experiencia comercial, casi sexual.  Todavía tengo en mi mente la imagen sorprendida del anciano y también la forma en que se estiraba sobre el armario para agarrar la caja, que por supuesto, no estaba en exhibición.
Con las mejores ropas, bañados, perfumados y “equipados” emprendimos la travesía.  Sí, bien digo, la travesía porque hacer ese viaje en los desvencijados micros de la “verde” rebotando por las calles adoquinadas era eso.  No obstante, el entusiasmo podía más, y no dejábamos de delirar imaginando lo bien que nos podría ir.
Bajamos después del puente de Pompeya, casi frente al restaurant “La blanqueda” donde almorzaba Armando.
-Es aquí cerca, quedamos en encontrarnos en la otra esquina.
Y allí fuimos acelerando los pasos y agudizando la vista.  Cuando llegamos a la esquina el ruso nos dijo que era allí y sacó un lápiz de su bolsillo, lo quebró en cuatro partes y nos dijo.
-Tomen muchachos: una mina para cada uno…
Creo que las puteadas estuvieron en la punta de nuestras lenguas, pero; creo también que el ingenio de este atorrante nos había sorprendido tanto que, recordando inmediatamente que solíamos gastarnos bromas, reconocimos que nos había superado a todos…..


                                                                                               Peregrino

domingo, 2 de octubre de 2016

Día 5: Tu familia

La más bella, la mejor. Claro, mucho de ustedes ya estarán comenzando a pensar que esto es un cuento de hadas. Claro que no, no somos extraterrestres... Con diferentes matices, con coincidencias, con diferencias, igual que cualquier otra; pero yo rescato lo positivo. El hecho de tenerlos, de verlos crecer, de compartir (buenos momentos y de los otros también) de verla cada vez más grande. Yo que, siendo único hijo, me sentí tan solo tantas veces...


                                  Peregrino

sábado, 1 de octubre de 2016

Día 4: Tu animal favorito

Mi animal favorito: el perro. Por su nobleza, su simpleza y alegría, entre otros. Pero, en especial, éste perro: Fiera.  Rebautizado como un "chico del dos mil" por su año de nacimiento.
Bello haber compartido tu "chocá los cinco..." una y otra vez, incansablemente. Verte correr raudo, pelo al viento, tras cada uno de los pajaritos que atravesaban el terreno (¿alma de cazador...?)
Ya ni siquiera caminas rápido, ahora reconocemos tu ubicación cada vez que te llevas por delante algo que está fuera de lugar...
Hace ya un tiempo que te comenzamos a extrañar, quizá para empezar a moderar el dolor que nos va a provocar tu ausencia... Mientras tanto te busco, te toco, me ubicas, te acercas, te acaricio...


                                                                                                         Peregrino
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