Continúa la presentación de nuestra creación. Hoy nos acercamos a quienes no pudieron venir hasta la Feria del Libro ¡Los esperamos!
Cuentos de Peregrino
Un lugar de encuentro con los sueños y las fantasías...
sábado, 7 de junio de 2014
martes, 27 de mayo de 2014
Claustrofobía
Una
fatídica búsqueda de aventuras fue lo que los condujo a internarse en el oscuro
túnel.
Se
transmitieron coraje mutuamente e ingresaron fuertemente aferrados de sus manos. El lazo no pudo durar
mucho, pronto tuvieron que utilizarlas para quitarse esa pegajosa y horrible
telaraña que se habían llevado por delante.
Tomás
utilizó su celular para iluminarse precariamente y quitar esa baba asquerosa
que ahora chorreaba desde la parte superior de la cueva.
No habían
finalizado de limpiarse cuando una invasión de arácnidos, que se desplazaba
velozmente por una de las paredes laterales, les rozó la piel.
La
iluminación reflejaba un rojo escarlata que fluía entre una de las grietas.
Apagó el celular, se volvieron a tomar con fuerza de sus manos; era preferible
guiarse por los reflejos de la penumbra antes que tener una visión completa del
lugar.
Esquivaron
un reptil que venía desplazándose rápidamente hacia ellos al tiempo que un aullido desgarrador los ensordecía
temporariamente.
Una fuerte
transpiración impedía ahora que el lazo continuara tan firmemente como antes.
Solo deseaban llegar pronto hacía el final que ya comenzaba a vislumbrarse como
un pequeño punto de luz. Antes tendrían que superar una zona de fuertes olores
nauseabundos que los haría vomitar. Tomás soltó la mano de su pareja.
Ya en el
exterior, Celia lo vio pálido y notó que no respiraba al tiempo que perdía el
control de los esfínteres. Ella, estudiante de medicina, sabía muy bien de que
se trataba. Lo acostó en el piso y comenzó a hacerle masajes de reanimación
cardiopulmonar. Tomás había ocultado su claustrofobia en su afán de sostener su
hombría. En tanto, una multitud
comenzaba a rodearlos: Habían pasado a ser el principal atractivo del parque de
diversiones…
Peregrino
domingo, 25 de mayo de 2014
Desde la A hasta la J
A los cinco años se descubrieron
primos eternos. Luego, los años transcurrirían como si letras del abecedario. Bebieron de la misma copa y agotaron
las mañanas jugando concentrados con “El
Cerebro Mágico” sin reparar que la magia estaba en ellos mismos… Casi como hermanos, se protegieron mutuamente.
Desde la adolescencia compartieron un
ahijado.
En los años siguientes hubo distancia
pero no alejamiento. Fue hermoso el reencuentro muchos
años después Gracias a un encuentro causal: Su
mejor amiga era, ahora, su consuegra.
Hubo muchas charlas en visitas
compartidas. Se redescubrían confirmando que había algo que los mantenía
atados: su esencia.
Iniciaron visitas reciprocas compartiendo
días y noches en el centro de la naturaleza, al borde del volcán.
Justo cuando se encaminaban a la
relación eterna, las redes sociales revelaron las inclinaciones que nunca se habían distraído en tratar: las políticas. Uno de los dos no aceptó la
diversidad de ideas y opiniones que suponía la letra siguiente. El alfabeto se interrumpió y la historia
todavía aguarda otro final…
Peregrino
domingo, 4 de mayo de 2014
Cosa de viejos
La dejó en el
aeropuerto y sintió que la abandonaba. La “nena” se iba a pasear a Brasil. “Su nena”, de tan solo 21 años, partía por tres semanas. Él, que había tratado de minimizar la
carencia de una madre, era ahora más que nunca, un padre doblemente viudo…
Temeroso del
silencio atroz que lo asaltaría al abrir la puerta de su casa se quedó
inmovilizado, llave en mano, pensando que otra cosa podría hacer. El ladrido de
Fiera lo sacudió, despertándolo de su letargo, haciéndole saber que había
alguien que lo esperaba.
No podía
conciliar el sueño cuando, de pronto, escuchó sonar su celular. Era un llamado
de Denis, por lo menos era su número, no entendía… La voz distorsionada de un
hombre terminó de aturdirlo:
-¡Escuchame
Hijo de P… si queres volver a ver a tu hija con vida, no cortes la comunicación
y seguí mis instrucciones…!
Enmudecido,
sorprendido y con su corazón a punto de estallar trató de recuperar la calma…
-¡Juntá todo el
dinero y las joyas que tengas, ponelas en un bolso y déjalo en la sala de
preembarque al lado del puesto de diario, y no cortes la comunicación hasta que
hayamos completado la operación, tenés una hora…!
De fondo, se
escuchaba una vos femenina que pedía ayuda… En tanto comenzaba a juntar lo que
tenía trataba de retomar el control sobre si mismo, procurando entender como podría
haber sucedido esto. ¡ Si él la había dejado en la sala de preembarque… ¡ Pidió
entonces que le pasaran con ella.
-¡Nada de
conversaciones, no te distraigas y no te hagas el boludo, mirá que los minutos
pasan rápido!
Fue en ese
instante cuando recordó algo que podría serle útil. Aspiró profundamente y
tomando coraje respondió:
-¡Ahora
escúchame vos hijo de una gran perra, o le pedís a mi hija que te pase la
contraseña de secuestro o no hay trato!!!!!
-¡Ahh ¿estás en
piola…?! ¡Ahora voy y le corto un dedo…!!!!!!
-¡Si la tocas
no hay trato!!! ¡Tengo unos cuantos billetes verdes para llevarte, solo le
tenés que decir que te pase la contraseña…!!!
-¡Andate a
cag…!!!!!!
La comunicación
se cortó y con ella su respiración. Jamás
se perdonaría si algo le sucediera, ahora solo quedaba esperar…
Dos
interminables horas después otra llamada ingresaba, la de un número
desconocido, pero con una dulce voz femenina:
-¡Hola Pa!
llegué bien, perdí el celular en el aeropuerto, voy a comprar otro aquí y te
paso el número, ahora te estoy hablando desde una cabina
Respiró
aliviado, más bien; respiró…
-¡Denis , que
alegría! estaba muy preocupado…
-¡Ay Pá,
siempre preocupándote por nada…, es un simple viaje, son unos pocos días…!
-Sí nena, tenes
razón. Porfi, decime ¿por casualidad te acordas la palabra clave que usábamos,
cuando de chica jugábamos al secuestro…?
-Sí
“Nangaparbat” ¡¿Y… a que viene eso ahora…?!
-Nada nena,
solo por precaución, cosas de viejo ¿viste…?
Peregrino
jueves, 1 de mayo de 2014
Esa
Habíamos
compartido duras jornadas de trabajo, con esos cierres de mes que no terminan
nunca y amanecen junto a nuestro agotamiento.
Siempre
fue fiel a sí misma, jamás ocultó sus aspiraciones. Tenía suficientes
atractivos y habilidades para lograr lo que se proponía. Más de un metro
setenta, morocha, de cabello largo y bellos ojos castaños que uno lograba
descubrir si seguía la línea de sus prolongadas pestañas.
Esa,
había conseguido su objetivo y era, ahora, mi jefa. Había aprendido a soportar sus histerias, las
de su ciclo y las otras. Lo que no podía seguir tolerando era que parecía
disfrutar de su condición, pidiendo y exigiendo cada día más…
Estaba
comenzando a evaluar un cambio de sector cuando llegó la invitación para la
fiesta de fin de año y, con ella, su pedido para que la acompañara. Me pasó a buscar, se veía deslumbrante detrás
del brillo de sus ojos y de la vestimenta blanca ajustada a las curvas de su
cuerpo.
No
solo no impuso su jerarquía en el festejo, sino que, además; fue la mejor de las compañeras. Bailamos hasta
el amanecer, mejor dicho me hizo mover al compás de su excitante cadencia…
De
regreso no pude negarme a aceptar su sugerente pedido para que bajara a tomar
un café. Me mostró su amplio loft y puso la cafetera mientras se cambiaba para
ponerse algo más cómodo…
Ahora
veía su piel detrás de las transparencias que lucía, su insinuación era
evidente y antes que sirviera el café ya estábamos arrancándonos la ropa.
Amanecimos
agotados, pero esta vez, no por trabajar…
Esa, había hecho evidente su superioridad una vez más. Esta modalidad no
me molestaba, es más; daría cualquier cosa para que se repitiera con la misma
frecuencia que la laboral…
Peregrino
lunes, 24 de marzo de 2014
Homo Economicus
Luego
de años de gestión, había logrado posicionar a la línea aérea en un lugar de
excelencia. Ahora, próximo a su retiro, se
había propuesto hacerlo con los mejores resultados.
Cerró
la exposición ante la asamblea de accionistas con el anuncio de haber superado
el objetivo de ganancia para el ejercicio. Esto implicaba un jugoso reparto de
dividendos lo que, obviamente, originó un espontaneo y cerrado aplauso.
Interiormente,
él comenzaba a evaluar como aplicaría sus honorarios a la compra de acciones,
convencido que lograría superar todas las expectativas.
Ambicioso
y exigente, mucho más allá de cualquier límite, comenzó a solicitar informes
para analizar alternativas que le permitieran cumplir con su objetivo. Sabía
que sería complicado, el valor de las tarifas estaba limitado por el precio de
la competencia; la incorporación de nuevas rutas resultaria antieconómico, debía
ir más allá; explorando nuevas opciones.
Comenzó
a aparecer, de pronto, una posibilidad; aquella que le podría dar la mejora en
resultados que precisaba: La ocupación de las bodegas era de un sesenta a
setenta por ciento, esto implicaba que estaban transportando una importante
cantidad de “aire” y además, gratis…
Se
centró en estudiar como consolidar cargas aprovechando cada milímetro de
espacio. La solución no apareció de inmediato, se fue construyendo a través de
una sucesión de hechos. El primero de ellos fue un lote de baterías de litio
que no había podido ser despachado en un vuelo de transporte de carga. Claro,
tenía la peculiaridad de ser peligroso, pero el transporte aéreo era tan
seguro… La aerolínea era tan eficiente, la rentabilidad de completar la carga
con este tipo de mercadería era tan alta…
Lo
dudó, no mucho. Comprobó mes a mes, durante más de diez, que los resultados
crecían y eran óptimos, ya imaginaba su nueva exposición y planeaba su retiro
después de la jugosa retribución de este año…
De
pronto, la noticia inesperada: Un vuelo, con doscientos treinta y nueve
pasajeros había desaparecido.
Ordenó
la búsqueda de inmediato. También solicitó los costos diarios de la misma y la
evaluación de a cuánto ascendería la indemnización al pasaje si se confirmaba
lo peor. Faltaba muy poco para el cierre de ejercicio, su último balance. Respiró
aliviado cuando, al analizar la respuesta, pudo comprobar que el costo del rastrillaje
no alcanzaría a malograr los resultados de este año… Podría haber sido un
atentado, en cuyo caso, el costo debería pagarlo el aeropuerto y, en la peor
situación, si tuvieran que indemnizar a las víctimas, ya no correspondería a un
período de su gestión…
Peregrino
viernes, 7 de marzo de 2014
Atravesado
Por
modos y formas de una madre que no dudó en arriesgar su vida para regalarme un
hermano que no pudo ser…
Por
una abuela que pedaleaba incansablemente su antigua máquina para coser los
números en las camisetas del equipo.
Por
los cuentos de una Tía, sin los cuales, no era posible que me dispusiera a
dormir…
Por
la primita de sobre todo rojo que la vida me trae de regreso, de tanto en
tanto, para comprobar que no hay espacios ni distancias…
Por
la ilusión de una chiquilla, de tan solo cinco años y de la que solo recuerdo
su sobrenombre: Vicky. Por quien fui capaz de tomar clases de danzas clásicas
con tal de poder estar más cerca, o de hacer riesgosos malabares en el
duraznero para demostrarle que podía ser como Tarzán…
Desde
el aroma del perfume de la maestra de primer grado inferior, esencia que
vuelve, aun hoy en día, al enfrentar a
las mujeres más dulces.
Insólitamente
por alguien que me regaló, sorpresivamente, un tierno beso en aquella solitaria
plaza de Villa Rumipal.
Por
la valentía de la Profe que me dijo: “Vos no tenés nada que hacer acá estás
perdiendo el tiempo, el año que viene te anoto en otra escuela…” y así lo hizo…
Por
el desafío de la Profe de Literatura a un curso completo de varones: Escribir
una redacción con el tema “Mi rosal dio
una rosa” y su posterior decisión de pasearme por todo el colegio leyendo mi
creación…
Desde
la lealtad de una relación laboral, hasta la amistad de por vida.
En
carne y alma por quien me atrapó desde lo bello de su figura y me trasladó
hasta la magia de su interior. Quien
está en mí, conmigo, por y para siempre.
Por
la magia de una bebé, ya hecha mujer, y su hija; nuestra nieta.
Seguramente
muchas no estarán en este escrito, pero no tengan dudas
de que si pasaron por mi vida, continuarán presentes en mí.
Ninguna
de las mujeres que conocí merece el olvido. Mi pequeño homenaje a todas y cada una de ellas
en su día.
Peregrino
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